Hace unos días hice un gran descubrimiento, Richard Koo. Fue en una entrevista en La Vanguardia, por lo visto los de El País se han dado por enterados y le han hecho un artículo para este domingo. Watch out, there is a new outlaw in town.
No puedo evitar entusiasmarme con algunas cosas, cuando una idea, un trabajo, un descubrimiento de golpe te ilumina una parte de la realidad con la que has estado luchando. Me pongo nervioso, doy vueltas, hablo solo, tomo notas, me excito... soy así de giliposhas.
A tan poco de las elecciones y metidos como estamos en crisis no puedo dejar de ligar una cosa con otra.
La relectura de las largas depresiones deflacionarias y la trampa de la liquidez
Que raro es el principio que el profesor Ignacio de la Torre enuncia como “la liquidez es un hecho, el balance (la solvencia) una opinión”, o dicho de otra manera la valoración de activos y pasivos depende de la situación coyuntural del mercado, del objetivo y método de valoración, no es una propiedad intrínseca de estos. Dicha visión requiere de la capacidad de abstracción de la economía como un sistema de flujos, un sistema que se autoalimenta y que no viene únicamente determinado por los límites de los recursos. Para explicar el alcance de dicho visión habría que hacer referencia a perogrulladas que no se suelen tener en cuenta, como que las empresas mueren por liquidez, que el PIB es un flujo de valor añadido a precios de mercado, que el valor de mercado cambia con el mercado aunque el bien o servicio sea el mismo, que la productividad depende no solo del coste de los inputs (sobre todo salarios) sino también del valor de mercado del output, que toda la masa monetaria es deuda y por tanto varía con el apalancamiento del sistema, que la mayor parte de las economías modernas son servicios, que en la economía real la demanda efectiva crea oferta, y no al revés, etc, etc, un montón de evidencias que se pasan tan a menudo desapercibidas o esa es mi impresión.
Las recesiones deflacionarias fueron el centro del estudio de la economía y clave de la expansión del keynesianismo hasta que las crisis de los 70 trajeron la inflación y el resurgimiento de los monetaristas. Solo la crisis de Japón canalizó el estudio de este tipo de depresiones. Es a partir del estudio de la década -o más- perdida de Japón que se mantuvieron y repasaron las teorías que hoy vuelven con fuerza y en especial la trampa de la liquidez. Es lógico pues que sea un oriental (trabaja en Japón pero es de origen coreano) quien con 15 años de ventaja nos de las pistas para actualizar las formas de análisis de la actual crisis.
