Hace unos días hice un gran descubrimiento, Richard Koo. Fue en una entrevista en La Vanguardia, por lo visto los de El País se han dado por enterados y le han hecho un artículo para este domingo. Watch out, there is a new outlaw in town.
No puedo evitar entusiasmarme con algunas cosas, cuando una idea, un trabajo, un descubrimiento de golpe te ilumina una parte de la realidad con la que has estado luchando. Me pongo nervioso, doy vueltas, hablo solo, tomo notas, me excito... soy así de giliposhas.
A tan poco de las elecciones y metidos como estamos en crisis no puedo dejar de ligar una cosa con otra.
La relectura de las largas depresiones deflacionarias y la trampa de la liquidez
Que raro es el principio que el profesor Ignacio de la Torre enuncia como “la liquidez es un hecho, el balance (la solvencia) una opinión”, o dicho de otra manera la valoración de activos y pasivos depende de la situación coyuntural del mercado, del objetivo y método de valoración, no es una propiedad intrínseca de estos. Dicha visión requiere de la capacidad de abstracción de la economía como un sistema de flujos, un sistema que se autoalimenta y que no viene únicamente determinado por los límites de los recursos. Para explicar el alcance de dicho visión habría que hacer referencia a perogrulladas que no se suelen tener en cuenta, como que las empresas mueren por liquidez, que el PIB es un flujo de valor añadido a precios de mercado, que el valor de mercado cambia con el mercado aunque el bien o servicio sea el mismo, que la productividad depende no solo del coste de los inputs (sobre todo salarios) sino también del valor de mercado del output, que toda la masa monetaria es deuda y por tanto varía con el apalancamiento del sistema, que la mayor parte de las economías modernas son servicios, que en la economía real la demanda efectiva crea oferta, y no al revés, etc, etc, un montón de evidencias que se pasan tan a menudo desapercibidas o esa es mi impresión.
Las recesiones deflacionarias fueron el centro del estudio de la economía y clave de la expansión del keynesianismo hasta que las crisis de los 70 trajeron la inflación y el resurgimiento de los monetaristas. Solo la crisis de Japón canalizó el estudio de este tipo de depresiones. Es a partir del estudio de la década -o más- perdida de Japón que se mantuvieron y repasaron las teorías que hoy vuelven con fuerza y en especial la trampa de la liquidez. Es lógico pues que sea un oriental (trabaja en Japón pero es de origen coreano) quien con 15 años de ventaja nos de las pistas para actualizar las formas de análisis de la actual crisis.
El caso es que cuando encuentras a alguien de prestigio que piensa cercano a uno, y que te supera en conocimiento, que lleva tus propias concepciones más lejos de lo que creías posible (como en este caso que toda una parte de la economía sobreviva con neto negativo) y te abre la puerta a explicaciones de fenómenos históricos,... es un placer, un placer excitante. No solo eso, sino que frente a la frustración, oír a alguien a quien tal vez si que le escuchen, es un consuelo. A moi solo me queda tirar de Amazon y dejar constancia en este anónimo blog, lo que en algún momento me pasó.
La derecha y las políticas de austeridad
La confianza como una variable real
La varita de "la confianza" generará empleo, ¿?, se ve que un empresario, un ahorrador, o como ahora los llaman un creador de empleo, ... un rico vamos, que piense en invertir en la economía real (los menos, los más tienen su cartera de inversión financiera en mercados internacionalizados, llenos de derivados que son simples apuestas, mercados secundarios y especulativos -poco de ese ahorro vuelve a la economía real nacional-) está más preocupado de la Deuda Pública que de la rentabilidad de la empresa a invertir... será eso. A veces se racionaliza a través del mecanismo del tipo de interés, será que el BCE se mira la Deuda Publica española únicamente a la hora de determinar los tipos de interés, no se fija en el conjunto, ni en la masa monetaria, ni en la inflación, ni el tipo de cambio, ¿? , será eso, (1) el caso es que de alguna forma la austeridad pública (disminución del gasto, despidos, etc) creará empleo ... la verdad después de mucho tiempo sigo sin entender la inferencia entre conceptos que construyen esa lógica.
Si es cierto que la confianza en el sector financiero es gran incentivadora de la asunción de riesgos y de apalancamiento, con el aumento de valores de depósito financiero y de masa monetaria, pero esa confianza se mueve por ciclos largos que siguen la rentabilidad y expectativas de las empresas, es decir depende de la demanda efectiva una vez más, variables macro reales (si el objetivo es la economia real -que es la crea empleo y bienes y servicios-) más que de política y hoy en día en mercados financieros es un proceso internacional, y en Europa más.
Productividad Laboral= valor de facturación / coste laboral
La entrada en la UEM disparó los desequilibrios de cuenta corriente entre los miembros, especialmente se ha deteriorado las balanzas con respecto Alemania, lo que una y otra vez es usado con la cantinela que el problema es la productividad de los españoles y que se deben bajar y flexibilizar salarios. Esta cantinela tan en armonia con la necesaria austeridad redentora del sector público parece especialmente dirigida a aquellos que tienen rentas más bajas, más sufren por la crisis, los asalariados que de hecho más consumen, mantienen alta la velocidad de circulación, y expanden la economia real. El estribillo de la austeridad del asalariado se acepta pues como el código positivista para una mayor flexibilización del despido y menor poder de los convenios sectoriales. Pero si comparamos la evolución de las balanzas por cuenta corriente con la evolución de los costes este argumento no se sostiene.
Viendo la evolución comprativa de costes entre paises de la Unión Monetaria Europea no explica el gran desequilibrio que se ha producido entre paises exportadores y los importadores dentro de la UE.
Enfocar el problema de la productividad laboral únicamente como un problema de salarios es obviar LA otra variable de la definición del concepto de productividad: valor de mercado del output. Empíricamente es abrumador ver que todos los países desarrollados y ricos en renta per cápita tienen salarios altos y productividades altas, todos los países del tercer mundo tienen salarios bajos y productividades bajas, la correlación en el tiempo y en el espacio es abrumadora. ¿Por qué entonces intentar parecerse en salarios a los países más pobres?. La explicación habitual es la tecnología, obviando los propias diferencias de precio del valor de la facturación y otorgando todo ese valor añadido a las diferencias tecnológicas nacidas de culturas superiores. No voy a entrar en lo reconfortante que es desde la academia occidental explicarlo diciendo que somos más listos, ni voy a negar la importancia de la tecnología, ni mucho menos (yo también creo en esa magia) pero las estadísticas sobre la distribución de la educación en Alemania, GB, EEUU y por ejemplo España ni se acercan a las diferencias entre productividad, es mucho aventurar poner todo el peso en factores culturales entre naciones no tan diferentes y en entornos donde el conocimiento fluye rápido.
La entrada en la UEM disparó los desequilibrios de cuenta corriente entre los miembros, especialmente se ha deteriorado las balanzas con respecto Alemania, lo que una y otra vez es usado con la cantinela que el problema es la productividad de los españoles y que se deben bajar y flexibilizar salarios. Esta cantinela tan en armonia con la necesaria austeridad redentora del sector público parece especialmente dirigida a aquellos que tienen rentas más bajas, más sufren por la crisis, los asalariados que de hecho más consumen, mantienen alta la velocidad de circulación, y expanden la economia real. El estribillo de la austeridad del asalariado se acepta pues como el código positivista para una mayor flexibilización del despido y menor poder de los convenios sectoriales. Pero si comparamos la evolución de las balanzas por cuenta corriente con la evolución de los costes este argumento no se sostiene.
Viendo la evolución comprativa de costes entre paises de la Unión Monetaria Europea no explica el gran desequilibrio que se ha producido entre paises exportadores y los importadores dentro de la UE.
Enfocar el problema de la productividad laboral únicamente como un problema de salarios es obviar LA otra variable de la definición del concepto de productividad: valor de mercado del output. Empíricamente es abrumador ver que todos los países desarrollados y ricos en renta per cápita tienen salarios altos y productividades altas, todos los países del tercer mundo tienen salarios bajos y productividades bajas, la correlación en el tiempo y en el espacio es abrumadora. ¿Por qué entonces intentar parecerse en salarios a los países más pobres?. La explicación habitual es la tecnología, obviando los propias diferencias de precio del valor de la facturación y otorgando todo ese valor añadido a las diferencias tecnológicas nacidas de culturas superiores. No voy a entrar en lo reconfortante que es desde la academia occidental explicarlo diciendo que somos más listos, ni voy a negar la importancia de la tecnología, ni mucho menos (yo también creo en esa magia) pero las estadísticas sobre la distribución de la educación en Alemania, GB, EEUU y por ejemplo España ni se acercan a las diferencias entre productividad, es mucho aventurar poner todo el peso en factores culturales entre naciones no tan diferentes y en entornos donde el conocimiento fluye rápido.
Es más, los defensores de las teorías RBC (Real Bussnes Cicle) achacan las recesiones a shocks tecnológicos adversos (2 ) ya que empíricamente parece contrastado que en tiempos de recesión la productividad de un país en concreto cae, es procíclica (ley de Okun). Los defensores del RBC como Prescott lo atribuyen a una segmentación de las capacidades laborales de distintos grupos de trabajadores y la diferentes flexibilidades laborales de estos) obviando que la propia definición del concepto es la relación entre valor de la producción del bien o servicio que vendes a precios de mercado y el coste del factor que estas midiendo en productividad. La diferentes rigideces entre las dos variables de la ecuación serán pues, por definición, las que determinen la evolución del mismo término que intentas medir: la productividad laboral. En plano: si no hay demanda y los precios caen más que los salarios la productividad caerá. No entiendo porque nunca se menciona el numerador cuando se discute de productividad, si solo hay dos variables en la fórmula.
Tal vez el problema venga más de cultura no tanto del trabajo sino de la gestión. Parece que los alermanes son mejores conquistando mercados por que sus directivas son mejores. Estructuras internas rigidas, piramidales, autoritarias con la misma tonada que oimos hoy al nuevo presidente: sacrificio, esfeurzo, austeridad, seriedad, formalidad, sin ocurrencias, como personas "normales". ¿Dónde está la investigación, el riesgo, la cooperación, interdisciplinar, la innovación, el cultivar el talento, el entusiasmo, adaptación, observación? ... En la España actual es poco pudoroso entonar semejantes acordes, son músicas para aquellos que no son serios, las cigarras de la fábula que nos distraen del camino piadoso del sacrificio necesario para redención, no puede ser sino justa su caida en desgracia.
Tal vez el problema venga más de cultura no tanto del trabajo sino de la gestión. Parece que los alermanes son mejores conquistando mercados por que sus directivas son mejores. Estructuras internas rigidas, piramidales, autoritarias con la misma tonada que oimos hoy al nuevo presidente: sacrificio, esfeurzo, austeridad, seriedad, formalidad, sin ocurrencias, como personas "normales". ¿Dónde está la investigación, el riesgo, la cooperación, interdisciplinar, la innovación, el cultivar el talento, el entusiasmo, adaptación, observación? ... En la España actual es poco pudoroso entonar semejantes acordes, son músicas para aquellos que no son serios, las cigarras de la fábula que nos distraen del camino piadoso del sacrificio necesario para redención, no puede ser sino justa su caida en desgracia.
Políticas de oferta vs políticas de demanda: la ley de Say
Tampoco entiendo en que observaciones de la realidad (claro que argumentos inductivos son acusados de ser toy models) se basa la ya vieja idea de que la oferta crea demanda (3 ), salvo esa percepción intuitiva de la economía en la que el valor o la riqueza son una propiedad de los bienes físicos. Hoy oimnos mucho esa idea de que hemos de volver a "construir cosas" producir bienes físicos, algo visible, tangible, real.... la economía como la explotación de recursos fisicos. Es incapacidad de abstracción de la economia como un sistema de flujos donde el valor es el poder de intercambio en el juego de mercado, donde el valor se crea y se destruye, aumenta y disminuye con la situación relativa del mercado, un sistema de flujos circular retroalimentado por la demanda efectiva donde los bienes y servicios estan más restringidos por la demanada que por los recursos, es una visión donde la economia es un sistema destinado a lo que los mismos clásicos liberalistas, desde Smith hasta Pareto, definian como eficiencia: La satisfacción de necesidades humanas, un sistema social y como tal cooperativo.
Sin embargo la racionalización del institnto competitivo que lleva a una visión de la naturaleza en su conjunto y en lo humano de necesaria lucha individual por los recursos escasos ya es antigua, similar a la concepción decimonónica fisiócrata propia de la revolución industrial, una mentalidad retrograda proviniente de las economías agrarias donde si el valor está en la utilidad de los bienes entonces el valor lo genera la tierra y el trabajo, donde nacen las materias primas y, decían ellos entonces, que ni siquiera la nueva floreciente industria creaba valor por que solo "transforma" los bienes (4 ), ni siquiera aceptaban que la simple transformación de un bien generara valor añadido. Hoy ya hemos aceptado comúnmente que la industria produce valor, nadie se atreveria a negarlo, pero ya no ven tan claro los servicios que fundamentalmente aparecen en el PIB cuando alguien cobra por su trabajo sea o no una utilidad nueva .Aquí habría que hacer referencia al 50% del trabajo no remunerado en España ( 5 ) y hacer referencia a la contante creación de nuevos servicios -las famosas creación de necesidades por parte del marketing que nacen más de la demanda efectiva que de la evolución humana-. En el pasado se creia que una economía sana necesitaba estar basada en la agricultura, hoy oimos que una economia sana debe estar basada en la industria. Es en última instancia esta visión competitiva por los recursos escasos (sea cual sea la tecnología) es la que explica la ley de Say: primero hay que crear valor físico para poderlo intercambiar por efectivo que se convierta en demanda real económica. Frente a la visión de que el efectivo es reparto de poder que generará oferta, recordemos que hoy en día, con la tecnología actual hay comida para todos (cálculo de UNTAD para los actuales 7000 millones de personas) y en general si las empresas no crecen más es por que no tienen clientes, no por que no encuentren los recursos para satisfacerlos ya que dichos recursos son, sobre todo, en los tres sectores, el ansiado trabajo de las personas, aquello que nos sobra y queremos fomentar.
Fuente: Master en Comercio y Finanzas Internacionales de la UB
Sin embargo la racionalización del institnto competitivo que lleva a una visión de la naturaleza en su conjunto y en lo humano de necesaria lucha individual por los recursos escasos ya es antigua, similar a la concepción decimonónica fisiócrata propia de la revolución industrial, una mentalidad retrograda proviniente de las economías agrarias donde si el valor está en la utilidad de los bienes entonces el valor lo genera la tierra y el trabajo, donde nacen las materias primas y, decían ellos entonces, que ni siquiera la nueva floreciente industria creaba valor por que solo "transforma" los bienes (4 ), ni siquiera aceptaban que la simple transformación de un bien generara valor añadido. Hoy ya hemos aceptado comúnmente que la industria produce valor, nadie se atreveria a negarlo, pero ya no ven tan claro los servicios que fundamentalmente aparecen en el PIB cuando alguien cobra por su trabajo sea o no una utilidad nueva .Aquí habría que hacer referencia al 50% del trabajo no remunerado en España ( 5 ) y hacer referencia a la contante creación de nuevos servicios -las famosas creación de necesidades por parte del marketing que nacen más de la demanda efectiva que de la evolución humana-. En el pasado se creia que una economía sana necesitaba estar basada en la agricultura, hoy oimos que una economia sana debe estar basada en la industria. Es en última instancia esta visión competitiva por los recursos escasos (sea cual sea la tecnología) es la que explica la ley de Say: primero hay que crear valor físico para poderlo intercambiar por efectivo que se convierta en demanda real económica. Frente a la visión de que el efectivo es reparto de poder que generará oferta, recordemos que hoy en día, con la tecnología actual hay comida para todos (cálculo de UNTAD para los actuales 7000 millones de personas) y en general si las empresas no crecen más es por que no tienen clientes, no por que no encuentren los recursos para satisfacerlos ya que dichos recursos son, sobre todo, en los tres sectores, el ansiado trabajo de las personas, aquello que nos sobra y queremos fomentar.
Fuente: Master en Comercio y Finanzas Internacionales de la UB
Viejas ideas, viejos argumentos, sobre todo viejas intuiciones tan útiles electoralmente. La ley de Say ha sido parte central del gran debate clásico- keynesiano de los últimos 70 años. Cabe recordar que el keynesianismo es hijo de la gran depresión, y el precursor de los años dorados del capitalismo (1945-73). En esta crisis, ese primario intuitivo sentido común no ha funcionado en de Irlanda, ni en los nuevos gobiernos conservadores de Portugal, ni en la Gran Bretaña de Cameron. Ni funcionó a Hoovert tras el 29, ni es a Japón en los 90, casos que se suelen usar para argumentar lo contrario en situaciones de recesión prolongados.
Nadie está en contra de las medidas racionales de oferta, todo lo que sea fomento de la inversión (sin caer en mito que el ahorro es igual a la inversión), eficiencia y competencia, de sustraer barreras y burocracia a emprendedores y empresas, de fomentar el desarrollo y aplicación tecnológicos. Análogamente a un sistema orgánico, las condiciones para que la masa biológica crezca tienen que darse conjuntamente, tanto si son internos orgánicamente, como de interrelación en el ecosistema, como de optimización de los recursos limitados.
Sí es cierto que las exportaciones y sus equivalentes (servicios a extranjeros como turismo) son por definición demanda externa y por tanto solo cabe competir con políticas de oferta, pero cuando el mundo entero está deprimido y con un porcentaje tan bajo de la economía española dependiente de la demanda externa no podemos confiar solo en las exportaciones. De hecho la prueba es que actualmente en España es lo único que va bien (crecimiento del 3,1% de la exportaciones -según el INE a 16-11-2011) pero la demanda externa neta solo aporta 2 puntos al PIB español, si bien la participación de la bruta en conjunto sube por la caída interna. Observando el gráfico del INE es claro que el problema es la Demanda interna.
En definitiva el reparto de riqueza genera demanda efectiva que pone a trabajar el principal recurso en la composición de todos los sectores, el propio trabajo generador de valor añadido; riqueza. Por el contrario fomentar el ahorro conlleva la espiral contraria, la concentración de riqueza disminuye la demanda efectiva, lo que disminuye la rentabilidad de empresas reales, expectativas, genera desapalancamiento, contracción real y concentra los recursos monetarios en el sistema financiero. Fomentar ahorro de rentas altas con los eufemismos de creadores de empleo o inversores, tiene un alto porcentaje de fuga de recursos fuera del sistema real nacional y desde luego las políticas de restricción de demanda son contraproducentes. La clásica keynesiana "paradoja de la austeridad". Políticas de oferta basadas en el fomento del ahorro, por muy reconfortantes que sean para las rentas altas y el empresariado (y su presunta identificación con el conjunto del sistema), por muy electorales e intuitivas, por muy de "sentido común" que se vendan, por muy serias y adultas, no bastan para encender los motores de una espiral de crecimiento del ecosistema.
En definitiva el reparto de riqueza genera demanda efectiva que pone a trabajar el principal recurso en la composición de todos los sectores, el propio trabajo generador de valor añadido; riqueza. Por el contrario fomentar el ahorro conlleva la espiral contraria, la concentración de riqueza disminuye la demanda efectiva, lo que disminuye la rentabilidad de empresas reales, expectativas, genera desapalancamiento, contracción real y concentra los recursos monetarios en el sistema financiero. Fomentar ahorro de rentas altas con los eufemismos de creadores de empleo o inversores, tiene un alto porcentaje de fuga de recursos fuera del sistema real nacional y desde luego las políticas de restricción de demanda son contraproducentes. La clásica keynesiana "paradoja de la austeridad". Políticas de oferta basadas en el fomento del ahorro, por muy reconfortantes que sean para las rentas altas y el empresariado (y su presunta identificación con el conjunto del sistema), por muy electorales e intuitivas, por muy de "sentido común" que se vendan, por muy serias y adultas, no bastan para encender los motores de una espiral de crecimiento del ecosistema.
La redención moralista como salida de la crisis y como argumento emocional
Hoy más que nunca estamos inmersos en una debate que es una orgía por la austeridad, una autoflajelación como único camino de salida frente a la depresión, una búsqueda satisfactoria de expiación redentora de nuestros pecados, una recuperación de los valores tradicionales que nos sanará de nuestra vida de pecadores. El discurso conservador electoralista tiene el terreno abonado, busca reditos en tradicionales emociones colectivas siempre tan efectivas: la crisis como castigo, la recesión como fruto del pecado, la moral divina y humana unidas por el misterio de los ciclos, la prosperidad como culpa, la expiación con el sufrimiento y el esfuerzo como solución. Y cualquiera que contradiga esa calmante idea que el sacrificio nos hará libres debe ser condenado por hereje, inmoral, vago indolente, decadente, ausente de conocimiento, cultura, ética, autoestima, responsabilidad, seriedad, un perroflauta, o lo que es peor para el líder del próximo gobierno; no es una persona "normal". Una vez más la racionalización del instinto como forma de sentido común.
Por mucho que la parte de la sociedad con mayor disposición de capital -autoidentificados como virtuosos ahorradores o inversores- quieran convencer, a ellos mismos, a los demás y al ejecutivo, que ellos son el único motor económico y condición de crecimiento, es una racionalización autocomplaciente ( 6 ). Es la aplicación de lógicas micro, de jugador, basados en entornos puramente competitivos al conjunto, generalizando alrededor de las necesidades del propio grupo que hace la reflexión, relativizando a la baja las funcionalidad los agentes y de las variables más alejadas. Las lógicas basadas en una demanda de mercado dada, en una competencia con otras empresas del sector nacional, donde el tamaño, la inversión, el coste, y productividad y precio son las variables independientes que puede manejar un jugador micro. Mi cabeza cae de nuevo en la racionalización antropocéntrica y generalización del entorno cercano, no puedo sino racionalizarlo y generalizarlo: es o parece ser, de hecho como funcionamos en nuestra especie.
El problema es que estas racionalizaciones de ideas fuerza emocionales calan culturalmente y ganan espacio de la convención social. Algo que no deja picar por mi cabeza. ¿Como puede ser? ¿Como puede ser este el "sentido común"? ¿De dónde le proviene la fuerza cultural de esta forma de pensar? ¿Cómo en la permanente batalla de las ideas estas se puedan imponer hasta el punto de ser el marco de inspiración regulatorio y de decisión política? No es por el peso argumental. Después de muchos años de recriminarme mi propia imparcialidad y resistirme a creer que tantos eminentes cabezas pueden conjuntamente estar más lejos de la realidad, después de años de preconsiderar que soy yo el que es incapaz de asimilarla visión oponente, de miles de horas de búsqueda y "soul searching", me rendido a la indulgencia de aceptar que si no te dan respuesta es tal vez por que no la haya. Sus modelos académicos parten de supuestos y métodos lógicos de cálculo deductivistas que son intuitiva o deliberadamente escogidos para llegar a las conclusiones que siempre han defendido desde tiempos .... registrados en el debate económico. Ni mucho menos ganan estas ideas por un soporte empírico de los datos históricos, ya que cuando los más devotos seguidores de dichos modelos Xavier Sala-i-Martín sacan millones de regresiones con datos reales los modelos no funcionan, a lo que increíblemente parecen no darle importancia. Métodos matemáticos como las optimizaciones lineales, que les permiten declarar la existencia real de equilibrios conseguidos por el propio método matemático, definen y usan los conceptos y sus inferencias según les gusta y conviene, para poder cerrar modelos con las variables que querían incluir (lo que consideran en si un fortaleza del mismo, un objetivo catártico como la ansiada teoría física unificadora).
No, las discusiones, las elecciones, las responsabilidades y cargos públicos, las decisiones y consensos las imponen sobre todo por el peso de la credibilidad social asociada al poder y posición de sus defensores, sobre todo en el debate económico-empresarial. Se juzga el mensaje por el mensajero. Peor, a este por su imagen. La orgía de la austeridad del trabajador, consumidor, sector público es para mi una absurdidad desesperante, y lo peor deprime ver un futuro que cae en una espiral decreciente, disminución de la demanda pública a través de recortes y de la privada por desapalancamiento financiero, recapitalizaciones por la obsesión de la solvencia y reformas laborales para aumentar productividad reduciendo flujos que realimentan el consumo interno.
Total las empresas se verán privadas de aquello que más desean, aquello que determina que una empresa se expanda, invierta y contrate o se contraiga o muera, aquello que determina que un inversor o banco conceda financiación, aquello por lo que todo empresario o directivo suspira: clientes. Es como abonar un terreno seco, no va a funcionar.
La Deuda pública: Gastos vs Ingresos
Por mucho que algunos les moleste los gastos del actual estado son muy rígidos. Lo que se puede comprobar partida a partida del presupuesto, y básicamente viendo cuales son las consecuencias políticas de pequeñas reducciones porcentuales. Y como no, dado que los ingresos públicos son muy sensibles (mucho más que proporcionalmente) a la evolución del PIB, de hecho la Deuda Pública empeorará a pesar de los recortes, como ocurre siempre. Es prácticamente imposible reducir la deuda en tiempos de depresión y por el contrario se reduce sola en tiempos de auge del PIB, especialmente, obvio, en porcentaje del mismo PIB (aunque no reduzcas gasto ni tengas superavit como en tiempos del otro gobierno conservador). Si el objetivo es la Deuda Pública políticas contractivas no van a funcionar, nunca lo hacen.
Aumentará la crispación y se convertirá en, de nuevo, otra orgía pero de acusaciones mutuas, los recortes contra la herencia. Por lo que solo quedará recurrir al viejo recurso del que tanto abusó el otro gobierno conservador: las privatizaciones. El mismo truco que uso Aznar para el déficit cero (que no superávit) ¿Pero si cuando las cosas iban bien ya se vendieron 44 empresas públicas (incluidos todos los antiguos monopolios estatales, entre ellos, Tabacalera, Telefónica, Endesa, Repsol, Enagás, Aceralia, Altadis, REE, Iberdrola, Campsa, Argentaria, etc.) qué tendrán que vender cuando van mal?. Pero hoy, ¿hoy qué queda por privatizar? Loterías, Aena, Renfe, TVE, ... poca cosa, solo queda por venderse la sanidad y sobre todo, la gran reserva de capital, la mayor partida pública, la joya de la corona; las pensiones, que al final se verán "obligados" a colocar encubiertamente debido a la herencia y a la situación...(tendremos suerte si la privatización de la educación no es más un aumento del gasto corriente que de los ingresos extraordinarios como forma de financianciación de la Iglesia)... Deu meu... va a ser laaaargo, es tentador desconectar.
Aumentará la crispación y se convertirá en, de nuevo, otra orgía pero de acusaciones mutuas, los recortes contra la herencia. Por lo que solo quedará recurrir al viejo recurso del que tanto abusó el otro gobierno conservador: las privatizaciones. El mismo truco que uso Aznar para el déficit cero (que no superávit) ¿Pero si cuando las cosas iban bien ya se vendieron 44 empresas públicas (incluidos todos los antiguos monopolios estatales, entre ellos, Tabacalera, Telefónica, Endesa, Repsol, Enagás, Aceralia, Altadis, REE, Iberdrola, Campsa, Argentaria, etc.) qué tendrán que vender cuando van mal?. Pero hoy, ¿hoy qué queda por privatizar? Loterías, Aena, Renfe, TVE, ... poca cosa, solo queda por venderse la sanidad y sobre todo, la gran reserva de capital, la mayor partida pública, la joya de la corona; las pensiones, que al final se verán "obligados" a colocar encubiertamente debido a la herencia y a la situación...(tendremos suerte si la privatización de la educación no es más un aumento del gasto corriente que de los ingresos extraordinarios como forma de financianciación de la Iglesia)... Deu meu... va a ser laaaargo, es tentador desconectar.
lcp
PD-Evidentemente sería necesario hacer una crítica a los modelos modernos liberales, básicamente los de estado estacionario. Algo hay mencionado en algún otro post. Tal como alguna vez he comentado con Albian tendría un título parecido a "Romer y la madre que lo p.", en referencia a los modelos del manual de macro avanzada del padre Cristina Romer -exconsejera económica de Obama-, que dicho sea de paso parece ser de otra especie que su progenitor. Pero sería demasiado largo, este post nace de la frustración de ver como se repiten una y otra vez los mismos errores a lo largo de la historia, nace de la frustración de estar atrapado más por nuestros instintos que de nuestra capacidad de aprender colectivamente.
PD2: Tendría que hacer mención a la lógica del crowding out del la deuda pública, no creo que se pueda descartar del todo el razonamiento, ya que la emisión de deuda publica y privada esta siempre al limite de las posibilidades de lo que el mercado acepta de cada agente, pero el razonamiento tendria que incluir los ratios de apalancamiento, es decir la capacidad de los mercados financieros de expandirse (curiosamente quien defiende ese razonamiento no considera que el sector privado quite deuda a otro sector privado). De hecho, en mi opinión, es paralelo a una visión cercana a los juegos de suma cero (tan cercanos conceptualmente al instinto competitivo micro, frente a concepciones de la economía macro como un sistema macro, con alto grado de flujo circular, capaz de crecer y retroalimentarse, un sistema conjunto cooperativo en tanto que especializador).
También tendría que hacer mención a la deuda privada y muy especialmente a la deuda hipotecaria que es comparativamente con la pública y financiera, y comparativamente con otros países el gran problema de España - que en mi opinión arrastra el problema de demanda-.
Y por último tendría que hacer mención al fraude fiscal, por lo que eso afecta tanto a las cuentas públicas como a las estadísticas de empleo y renta. Siendo Rajoy un funcionario de carrera tal vez la gestión de la administración de dicho fraude sea lo mejor que veamos en los próximos años, aunque tarda años en verse los efectos. Tendría, tendría... tendría pero mi tendencia a soltar ladrillos que nadie lee ha de tener un límite en alguna parte.
PD3:Hoy, día 24 de nov, sale publicado que Rajoy está convencido de crear un "banco malo". Ya era hora, es importante y puede funcionar. Al fin y al cabo el Fondo de Garatía y Depósito fue más que nada un banco malo, un vehículo de intervención para sanear los balances antes de vender los bancos intervenidos, institución que se acabó quedando con gran parte de los hoy llamados activos tóxicos. Hubieron muy pocas liquidaciones, muy pocos pagos a depositantes -a pesar del nombre de la institución esa no fue su principal función nunca-. Cabe recordar que a día de hoy el FGD tiene beneficios -desde hace un par de décadas, pocos años después de ser creado (1980)-, es más, por eso el BdE se largó, se privatizó (BdE tenía el 50% de inicio) por que los bancos vieron un buen negocio ... se privatizaron los beneficios.
También tendría que hacer mención a la deuda privada y muy especialmente a la deuda hipotecaria que es comparativamente con la pública y financiera, y comparativamente con otros países el gran problema de España - que en mi opinión arrastra el problema de demanda-.
Y por último tendría que hacer mención al fraude fiscal, por lo que eso afecta tanto a las cuentas públicas como a las estadísticas de empleo y renta. Siendo Rajoy un funcionario de carrera tal vez la gestión de la administración de dicho fraude sea lo mejor que veamos en los próximos años, aunque tarda años en verse los efectos. Tendría, tendría... tendría pero mi tendencia a soltar ladrillos que nadie lee ha de tener un límite en alguna parte.
PD3:Hoy, día 24 de nov, sale publicado que Rajoy está convencido de crear un "banco malo". Ya era hora, es importante y puede funcionar. Al fin y al cabo el Fondo de Garatía y Depósito fue más que nada un banco malo, un vehículo de intervención para sanear los balances antes de vender los bancos intervenidos, institución que se acabó quedando con gran parte de los hoy llamados activos tóxicos. Hubieron muy pocas liquidaciones, muy pocos pagos a depositantes -a pesar del nombre de la institución esa no fue su principal función nunca-. Cabe recordar que a día de hoy el FGD tiene beneficios -desde hace un par de décadas, pocos años después de ser creado (1980)-, es más, por eso el BdE se largó, se privatizó (BdE tenía el 50% de inicio) por que los bancos vieron un buen negocio ... se privatizaron los beneficios.
1 Ronald Reagan defendía que no había relación entre la Deuda y los ti, claro que en aquella época en que el estado del bienestar era considerado como conquistas sociales y no habría sufrido la erosión ideológica del ciclo conservador, eran los demócratas los que se preocupaban de la deuda y los republicanos los que defendían que bajar los impuestos era prioritario e inocuo para esta. Entonces el problema en EEUU era sobre todo la inflación. Era el inicio del trickle down economics que han creado sociedades tan desiguales como las que habían a finales de los 20 (pre crack 29). Es curioso como las mismas ideologías racionalizan las mismas políticas de forma distinta para adaptarlas a situaciones y peligros distintos. Las mismas soluciones no importa el problema. De ahí mi manía, la repetida cantinela que me sirve de explicación a esa curiosa fenomenología; más que seres racionales parecemos ser seres racionalizadores de nuestros instintos.
2- "Did technology shocks cause the 1990-1991 recession?" G.D. Hansen y E.C. Prescott -American Economic Review Vol.83, Nº2, Mayo 1993
4 "Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general" 1730 Richard Cantillon
5 "Tiempo de vida y tiempo de trabajo" FBBVA, María Ángeles Durán Heras, Enero-2010 (Ref-CincoDias)
5 "Tiempo de vida y tiempo de trabajo" FBBVA, María Ángeles Durán Heras, Enero-2010 (Ref-CincoDias)






