07 diciembre 2012

Todo debe cambiar para que casi todo siga igual

He hecho un par o tres de comentarios en otro blog de los cuales me arrepiento, no es que haya dicho nada que no piense es que son confusos.

Por un lado me he declarado krugmanita, que lo soy, es decir keynesiano convencional seguidor de Krugy, (lo leo cada día y lo considero un colega). Por otro cuestiono alguno de las premisas fundamentales del keynesianismo (que de hecho él adopta de la economía clásica), o en parte, como la escasez. Es cierto que el propio keynesianismo considera que en determinadas circunstancias, como la actual, la economía no utiliza todos los recursos disponibles y es necesario un estímulo estatal para ponerla en marcha y evitar una espiral recesionista 1.

Pero yo voy más allá y en una sociedad de servicios, tan interconectada, donde lo que sobra es el principal factor, trabajo, con la tecnología actual y la población actual el límite de los recursos es más flexible, sin llegar a desaparecer.

Insisto en que la demanda crea oferta, especialmente en recesión. Que la ley de Say se basa en economías industriales, basadas en bienes físicos y homogéneos. Dicha creencia en que la oferta se adapta a la demanda parte más que nada de la observación directa del entorno micro, basta preguntar a cualquier empresario que cuesta más: ¿comprar o vender?, y preguntarle si de haber más potenciales clientes sería capaz de conseguir los recursos para crecer, mi apuesta es que un muy alto porcentaje de empresas a esta segunda pregunta diría que sí.

Dicho lo dicho, no quita que de seguir creciendo la población haya un límite de saturación de los recursos, pero sinceramente no sé cual; la comida sobra, el espacio también, el limite parece ser la energía, pero incluso esta creo podrá ser obtenida de forma renovable. El único límite que veo es el calentamiento global, y tal vez el agua, el propio deterioro del medio en que vivimos, por que de hecho somos superproductivos. Ya sé que cuesta de creer y que muchos lo considerarán un sacrilegio, pero viendo la producción y productividad actual de comida, ropa y demás bienes necesarios, viendo los números... la verdad es que paradójicamente y a pesar del hambre que hay en el mundo, recursos: sobran. Lo que nos tendría que doler más la consciencia y pensar más en que carajo fallamos.

¿Cómo puede ser que me declare convencionalmente keynesiano y cuestione sus premisas básicas?

He hecho algún comentario sobre esto.
El conocimiento va de los concreto a lo fundamental, de la superficie a lo profundo. No es que yo quiera construir la casa por el tejado, es que la historia del conocimiento es así.
Ponía el ejemplo de como Édison no sabía nada de física cuántica y podía iluminar una ciudad, cuando llegó Eistein y su tropa poco más tarde desarrollaron la teoría fundamental física que llevaría al uso de la energía atómica. Sin que eso implique que la dinamo deje de funcionar. De lo concreto a lo fundamental, de la superficie a lo profundo. Al igual que toda la investigación de física fundamental no va a cambiar lo que estudian los ingenieros, al igual que Newton y su teoría de la gravedad no cambió las técnicas de construcción que se habían usado para levantar catedrales durante la edad media, etc, etc. Por eso lo suelen llamar Teoría General de...

La teoría económica actual falla (ese el tema de uno de los post “Lamacroeconomía en el diván”), algo debe cambiar, y en mi opinión algo ese algo es fundamental 2 . Pero repito; la buena noticia es que eso no hará cambiar todo el edificio, ni todas las herramientas que usamos actualmente. Una vez más “todo debe cambiar para que “casi” todo siga igual”. -cuasi dixit del Principe di Salina -Il Gattopardo