Algo ha cambiado, la retórica alemana
ha cambiado.... creo (2). Tal vez el
G20 haya funcionado. Reunir a todos los líderes del mundo para
presionar a la canciller puede haber tenido su efecto. Lo veremos
pronto (como me hubiera gustado ser a fly on the wall en
alguna de esas reuniones, darían para una buena obra de teatro).Dudo que haya cambios radicales, sería demasiado pedir, y Rajoy no volverá a cometer el error de hacer celebraciones eufóricas que enfadan a sus socios, pero las declaraciones y movimientos incluso de mercado parecen indicar que alguna forma no se dejará caer la deuda española. Dudo que que el BCE empiece a hacer LTRO o compras en el primario o secundario de golpe, que sería la solución evidente, ortodoxa, inocua e incluso beneficiosa dado que un aumento de la inflación moderada, algunos hablan de 3-4 ( yo llegaría al 5) sería bueno para estimular consumo y ayudar a compensar desequilibrios internos de una forma más automatica y menos traumática, ayuda al desapalancamiento y con suerte nos devalua el euro (en un sistema de cambios flotantes es la forma de hacerlo, -aunque hay que contar que cuando se disipen las dudas se recuperará-) (1). Aparte de asegurar las deudas públicas y estabilizar los mercados, como hacen todos los bancos centrales (como consta en el mandato del BCE de velar por la estabilidad del sistema financiero y monetario). Renunciar al prestamista de última instancia es absurdo.
Probablemente veremos soluciones
intermedias, menos “humillantes “ para la canciller; rescate sin
subordinación, compra de deuda por fondos y bancos, formas de
semimutualización con límites y garantías, etc. Junto con cierta
integración fiscal (supervisión) y bancaria, fondos de
reestructuración conjunta. En general son soluciones más costosas,
menos efectivas, más heterodoxas y que al tener un límite (predeterminado al cual los mercados pueden apuntar cosa que
el emisor no tiene) y al exigir garantías adicionales mantienen cierto grado de
riesgo en los mercados de deuda, por lo que en algún momento seguirá siendo necesaria la
intervención del Banco más o menos puntual. Pero ya no sería el callejón sin
salida que nos corta los mercados. Seguimos teniendo una ardua y
compleja situación pero con los mercados de Deuda Pública abiertos al menos hay salida hacia adelante.
La verdad la situación era, de hecho
es ya que me baso en una vaga sensación de cambio de discurso, tan
absurda, tan evidentemente falta posibilidades de éxito, con riesgos
tan altos, garantías casi inexistentes, y soluciones alternativas
tan evidentes que llegué a creer por unos días que el objetivo, el
plan A, era la ruptura. No podía ser que por una concepción
ideológica tan evidentemente absurda como el miedo a la
hiperinflación fuera el motivo real de esta situación, no podía
ser tan absurdo, tras las macro inyecciones anteriores en EEUU y
Europa (dentro y fuera de la zona euro) sin efectos inflacionarios,
estando en una evidente trampa de la liquidez, no podía creer que
personas tan inteligentes y bien informadas mantuvieran esa idea.
Como he puesto en casi cada post creo en la naturaleza
racionalizadora de nuestra identidad, pero hasta ese punto
autodestructivo me era imposible de aceptar, las consecuencias debían
ser, pensé, los objetivos. Pero parece, una vez más, que
replantearse nuestros paradigmas culturales, nuestro sistema
operativo, requiere algo más que evidencia, requiere un proceso
emocional. Tal vez hoy tenga un día mejor, es la tensión, tal vez
necesitemos una Viri que nos acompañe por estas montañas rusas, o
tal vez me convenga desconectar de cosas que no puedo controlar. Al
final puede, ya veremos este final de mes con las reuniones del 22 y
28, que Wile E. Coyote se haya encontrado a dos metros del precipicio con
el G20 y frene... o tal vez no.
(1) La inflación tiene un efecto de transmisión de poder adquisitivo de los acreedores a los deudores (en España menos por nuestra costumbre de tipos variables). Algunas personas lo considerán perjudicial e inmoral, por aquello de que hay que protejer los incentivos de los ahorradores que más capital tienen por que son inversores y es injusto castigar su éxito. Personalmente considero que el efecto redistributivo se suma al efecto de preferencia por la liquidez y ambos aumentan el consumo que tanto necesitamos, una vez más salir de la trampa de la liquidez. Además creo que el mercado, especialmente por las rentas de capital, es intrinsecamente centrípedo, concentra la riqueza en pocas manos, y las fuerzas centrífugas (redistributivas) no solo mantienen el equilibrio de crecimiento sino que son deseables. De nuevo me remito al objetivo clásico de un sistema económico: la satisfacción de necesidades humanas.
En cualquier caso estas discusiones sobre los beneficios o perjuicios de una inflación moderada en una situación de crisis deflacionaria, desapalancamiento y de desequilibrios de balanza (nadie habla de llegar a inflaciones de dos digitos, como tantas veces ha tenido España), no afectan el hecho que estamos a años luz o más del peligro de la hiperinflación (recordemos hiperinflación=inflación de 3 digitos o más), el único peligro que podría justificar arriesgar a romper el euro por la deuda. A todo esto hay que añadir el como se comportan las ecos en la trampa de la liquidez, pero no dejo de alargar este texto por lo que lo voy a dejar aquí.
(2) No puedo dejar de poner una última nota haciendo un último repaso a la prensa de la tarde. La prima española baja, el bund sube (deja de ser refugio y asume cierto riesgo), los extranjeros compran deuda española, Merkel dice que el fondo puede comprar deuda, pide formalizar el rescate pero no menciona condiciones, Draghi baja los requesitos para el descuento en BCE (lo cual es importante por que es muy posible que se utilicen vias indirectas -bancos y fondos-) y aprueba compra de deuda de paises, además las auditorias cifran el rescate por debajo de 100kM (aunque parece que el mercado no se lo cree si los proximos acuerdos son buenos la disminución de riesgo pais -y sus activos- también ayudaría a la banca), hoy la cosa pinta mucho mejor que hace dos días, no hay salidas de tono por ningún lado y solo eso ya sería nuevo, hoy es un buen día para Rajoy y para todos.
pd: Ante el recrudecimiento de la situación un texto que he encontrado hoy en la misma línea del problema que supone en nuestra propia naturaleza de la racionalización de la realidad en función de la identidad:
«¿Qué es lo que te sabría peor en la vida?», le pregunté en una ocasión al primero de la clase. «Dejar de ser quien soy» fue su respuesta inmediata. Cambiar de opinión era para él una verdadera traición, en lugar de ser un requisito para seguir adelante.
